78.3° F / 25.7° C

Periodico Quincenal | Tortuguitas | Malvinas Argentinas | Edición digital

 

 

Malvinas Argentinas ( 30/4/2017 )
"ES UNA EXPERIENCIA ÚNICA, QUE NUNCA PENSÉ QUE IBA A VIVIR"
El concejal Marcelo Caravaggio viajó a las islas Malvinas junto a cinco excombatientes. En esta nota cuenta sus vivencias durante los ocho días que duró la recorrida por el territorio usurpado.

Postal. Caravaggio, con paisaje malvinense de fondo

Marcelo Caravaggio es desde 2015 concejal malvinense del Frente para la Victoria. En la reciente apertura de sesiones, fue el único concejal ausente. No pudo estar porque estaba de viaje, nada menos que hacia las islas Malvinas. Junto a cinco excombatientes y a otros dos acompañantes, Caravaggio partió el 7 de abril a Río Gallegos. El 8, a bordo de un avión chileno, el grupo inició el viaje final a las islas. En diálogo con Tiempo de Tortuguitas contó su experiencia en los ocho días que duró la recorrida por el territorio usurpado.

-¿Cómo surgió la posibilidad de viajar?

-Cuando asumí tomé un compromiso con la causa Malvinas. Empecé a trabajar en un proyecto, la realización de un monumento, porque no podía entender como en un distrito que lleva este nombre ellos no tenían un lugar que les pertenezca. Les dije que no venía a hacer eso por política, pero que iba a usar mi lugar para eso, más allá de la posición política de cada uno. El 2 de abril uno de los excombatientes me comentó que se iban a Malvinas y me preguntó si quería ir. Por supuesto le dije que sí en el momento. Nos quedaba poco tiempo pero pude hacer los trámites y viajar.

-¿Habías pensado antes ir a Malvinas?

-En mi casa la guerra se vivió muy de cerca, porque tenía dos hermanos que estaban haciendo el servicio militar. No fueron a Malvinas, pero estuvieron a punto. Así que en mi casa se vivía con mucha intensidad el momento. Pero nunca había pensado en viajar a las islas.

-¿Cómo fue el momento en que visitaron el cementerio de Darwin?

-Muy emotivo. Está en el medio de la nada, en una colina. Se ven las cruces desde unos dos kilómetros, antes de llegar. Varios de los excombatientes se quebraron. Recuerdo especialmente a uno de ellos, que se arrodilló y se puso a llorar. No solo ahí, visitamos las posiciones en las que combatió cada uno de ellos, como Monte London. Cada lugar fue emotivo.

-¿Hubo momentos tensos?

- Hubo. Con los kelpers el trato fue áspero, no nos quieren y te lo hacen notar. Tuvimos que dar explicaciones a la Policía porque nos decían que nos habíamos sacado fotos con banderas argentinas, algo que está prohibido ahí. Nosotros en todo momento tratamos de no provocar.

-¿Como evaluás la experiencia ahora, a varios días de volver?

-Es una experiencia única, que nunca pensé que iba a vivir. Cada día que paso caigo más en lo que fue este viaje. Para los excombatientes fue una visita reparadora. Durante 35 años, hablar de Malvinas era hablar de la guerra. Ahora tienen otra vivencia. Fue un gran honor que me hayan permitido compartirlo.

-Si cerrás los ojos y pensás en las islas, ¿qué te viene a la mente como algo distintivo del lugar?

-El viento, que sopla por todos lados y a cualquier hora. También la humedad que hay en el suelo. Uno pisa y se hunde. Cierro los ojos y me acuerdo del Monte London, caminamos casi 4 horas para llegar y allí pude comprobar lo que sintieron nuestros excombatientes ahí.

-¿Volverías a Malvinas?

-No creo que vuelva. Es un lugar en el que te hacen sentir mal. Solo volvería al cementerio de Darwin, a recordar a los caídos. Por lo demás, no tiene sentido volver. Es muy duro ir a un lugar que siempre fue nuestro en nuestros corazones y que no sea tuyo. Y que en cada lugar donde vas ves una banderita que no es tuya. En todo caso volvería cuando sea territorio recuperado por la Argentina.

"ODIAN A CRISTINA"

Caravaggio no puede evitar su mirada política. "Los kelpers odian a Cristina. Nos contaban los chilenos que trabajan en las islas. Y nos decían ‘ahora ustedes están mejor con Macri'", refiere el edil. "Yo les dije que es lógico que piensen así, porque Cristina jamás iba a firmar un tratado de pesca con Inglaterra para la zona de Malvinas, porque eso es ceder soberanía. Todo lo contrario, ella reclamaba la soberanía en cada asamblea de las naciones unidas. Los kelpers y los chilenos odian a Cristina, te lo dicen en cuanto pueden".

Luis Melillo











www.tiempodetortuguitas.com.ar