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Opinión ( 7/12/2018 )
DE ESO NO SE HABLA
La UNGS iba a participar de la Noche de Libros en San Miguel. Pero decidió retirarse porque el municipio le censuró una charla sobre infancias trans. La impronta del delatorrismo.

El rectorado de la Universidad Nacional de General Sarmiento decidió suspender su participación en la Noche de Libros de San Miguel, luego que la organización -a cargo de la Secretaría de Educación, Cultura y Deporte del municipio local- decidiera excluir del cronograma de actividades propuesto por la universidad una charla sobre infancias trans, derecho a la identidad y diversidad de cuerpos.

Los funcionarios municipales tomaron la decisión, alegando que "el contenido de la misma no se ajusta a la naturaleza del evento", explicaron desde la UNGS.

Cuando en la universidad se enteraron de la exclusión de la actividad, decidieron no participar de la feria. "Frente a lo que no podemos interpretar más que como un acto de censura, la UNGS ha tomado la decisión de retirar completamente su participación en este evento cultural", explicaron a través de un comunicado.

"No tenemos dudas de que quienes iban a participar de las actividades organizadas desde la UNGS comparten con nosotrxs la convicción de que como universidad no podemos acompañar espacios que excluyan palabras, que mutilan derechos y que atentan contra la pluralidad y la diversidad", concluyeron.

UNA CUESTIÓN IDEOLÓGICA

Para entender la censura ejercida por el municipio de San Miguel a la charla sobre infancias trans propuesta por la UNGS hay que entender al delatorrismo, el grupo que comanda políticamente el distrito.

Joaquín de la Torre, su jefe, es un abogado de Bella Vista, miembro de una de las familias tradicionales de la señorial localidad. Integra ese grupo casi endógamo que gira en torno al club de rugby Regatas. Gente de derechas, vinculadas en lo religioso a los sectores más conservadores de la iglesia católica.

De la Torre fue jugador, entrenador y presidente del Regatas y, en la misma sintonía, se casó con una integrante de otra familia con identidad regatista. Y cuando era un joven abogado -ya en plena democracia- firmaba solicitadas en apoyo y Videla y las juntas militares.

Paradójicamente, el conservador de la Torre entró a la política de la mano del kirchnerismo. Pero después se fue al Frente Renovador y después a Cambiemos, una vez que Vidal ya era gobernadora, en una señal de exquisito oportunismo. Hoy la acompaña en a la cabeza del estratégico ministerio de Gobierno, desde donde -entre otras cosas- empuja para que su amigo Cariglino sea el candidato de la alianza en Malvinas.

El delatorrismo impuso su impronta ideológica al municipio de San Miguel. Por eso no es casual que las principales líneas de su gabinete, y aun los cuadros medios y no tanto hayan sido copados por gente de su club y de su núcleo social bellavistense. Por eso encolumnó a toda la tropa municipal en contra de la legalización del aborto, incluso presionando a los empleados para participar de las marchas del pañuelo celeste. Por eso este acto de censura, que oscurece a la siempre iluminada comunidad de San Miguel.

Luis Melillo









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